El monte Canilo | «Las cadenas»

¿Quién fotocopia los exámenes de Selectividad? Uno de los grandes misterios que siempre nos acompaña. Se repite la pregunta en diferentes situaciones a lo largo de los años y alguna vez alguien dijo que era «una empresa externa», y enseguida la externalización del proceso remite a autómatas. Son las máquinas quienes fotocopian los exámenes con los que se juegan miles de estudiantes el acceso a la universidad, pero ¿nadie clica en esos archivos pdf. para que se abran?, ¿los que los introducen en cajas y los derivan a las diferentes sedes, tampoco son humanos?

Todas estas preguntas, en un contexto en que, al llamar por teléfono a una compañía, cada vez hay más filtros hasta que alguien se pone al otro lado. Y en una actualidad donde entidades como Mercadona anuncian que en su nuevo modelo de tienda los productos ya no se agruparán por tipología, sino por sus características de conservación: parece ser que los congelados (de todo tipo) estarán ahora unificados en un gran pasillo. Por supuesto, con la intención de que «la experiencia del usuario» —como diría Millás, signifique lo que signifique— sea más eficiente, confortable. Para ello, se crearían obradores en las tiendas que sustituirían a las visibles pescaderas, carniceros y tantos otros con los que todavía se podía cruzar palabra.

Así, se va sustituyendo en el imaginario lo humano por procesos virtuales y, de repente, como señalaba José Luis Sastre el otro día, otro brote sanitario saca a flote la verdad más simple: siempre son personas quienes olvidan sus miedos para cuidar a los enfermos (por hantavirus, en este caso), como hay quienes están con unos cascos a la espera por si suena el teléfono y todavía pueden ayudar a alguien y como, por supuesto, existen humanos que reciben los exámenes de selectividad y los preparan con un compromiso de confidencialidad. Al rascar un poco, al entrar en el detalle de cada cadena, siempre nos acabamos topando con un ente que se parece mucho más a usted y a mí que a ChatGPT. De momento.

1 comentario en “El monte Canilo | «Las cadenas»”

  1. Estimado editor,
    me veo siendo sustituido por un robot cualquiera, hasta ese punto parezco invisible. Así, me esfumo, te esfumas; se esfuma.

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