El monte Canilo | «Franqueza»

Tengo suerte de que esta columna se lea y no se escuche. Podría dar lugar a confusiones este arranque de sinceridad. Hay que ir con cuidado con lo que se dice y, sobre todo, con la polisemia de lo que se dice. El entorno suele ser determinante; nadie duda cuando en clase señala el profesor a los alumnos «haced una raya» o cuando escuchas «ven aquí, bonito». Y, sin embargo, sí se señala a quienes defienden a ultranza sus convicciones.

No entiendo, pues, cómo se ha firmado la resolución que persigue la extinción de la fundación que sigue promoviendo el estudio de casi cuatro décadas que vivió este país el siglo pasado. He entrado a su página web y lo primero que he visto es el documental «El Valle de los Caídos 2019: La Profanación». El siguiente enlace conduce a la tienda, donde he encontrado el libro «¿Fascismo en España? La Patria libre. Nuestra revolución», ya agotado. En la sección de accesorios, un cinturón elástico con la bandera de España, unos tirantes también de bandera —otra vez, la polisemia— muy al estilo de Pedro J. y un retrato del Generalísimo de los Ejércitos. ¿Qué daño pueden hacer? Nadie obliga a comprarlos, pero he querido darles una oportunidad.

En seguida, al llevar y colgar lo dicho, con toda esa propaganda en mi estómago, me he sumado a uno de los fines de la fundación, que es la «lucha contra la mal llamada Ley de Memoria Histórica (LMH)». He ido arrancando carteles por la calle que podían ser sospechosos, he corregido en conversaciones de café a compañeros que defendían una revisión del pasado, he contribuido a la idea de que en ese período se creó la Seguridad Social, he visitado el Pantano del Regajo —por si acaso— y he vuelto a misa los domingos, por mucho que diga la Revista Mongolia. Todo marchaba con normalidad hasta que tuve allí una revelación, como la protagonista de la película de Alauda Ruiz: y es que no debemos juzgar a los defensores de la fundación porque ellos simplemente dicen lo que piensan, o sea que son honestos, pero luego pensé que sería una virtud si no fuese ligada a su condición de incapaces y filofascistas. En cualquier caso, solo he querido ser un poco Franco.

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