‘Hoy por Hoy’ celebró ayer su aniversario en un acto lleno de entusiasmo y emociones, donde Iñaki Gabilondo besó el micrófono de la SER y dijo estar sorprendido de que «hayan pasado 40 años»
El ambiente fue inmejorable: estábamos todos los convencidos. A las 7 de la mañana de un 22 de septiembre de 2026, mochila a los hombros, es difícil no sentir alegría al cruzar los monumentos principales de Madrid cuando todavía no ha salido el sol y reina una frescura especial en el ambiente. La Carrera de San Jerónimo, vacía, mientras los leones hacían guardia para que nunca vuelvan a colarse pájaros tejeros; la Puerta del Sol, con los primeros trabajadores y estudiantes de camino al metro; el edificio Metrópolis, todavía silente. No se echaba en falta a esa hora un bullicio que era inminente; una hora después, la ciudad ya estaba llena, como es habitual.

Al llegar al Teatro Gran Vía, una escueta cola y una mujer encantadora que nos va diciendo que había que sacar las entradas. Y tres cuartos de hora después estábamos ahí un extenso grupo haciendo lo que mejor se nos da en este país: dos filas que se entremezclaban sin orden. Los madrugadores, que ya teníamos la entrada antes de que se llenase la Gran Vía de fieles, nos mezclábamos con estudiantes, parejas y otros que no habían conseguido todavía la suya y no comprendían esas dos hileras donde algunos decían estar esperando su entrada y, otros, dispuestos ya a entrar. Nos íbamos preguntando de dónde vienes, si te has pedido el día para estar aquí, si estará Iñaki, si habrán invitado a Àngels, es decir, las preguntas lógicas de la parroquia antes de que salgan los apóstoles.

Pronto nos introdujimos en el despliegue que la Cadena SER había orquestado: photocall, grandes pantallas, micrófonos amarillos por todos lados, periodistas en cada esquina. Y cada uno a su localidad: fila 14, asiento 15. Salió a las 8:30 h, en riguroso directo, Aimar Bretos, pletórico, con un entusiasmo que permaneció todo el acto. Abrió la fiesta el nuevo director y pronto se sumó Sara Canals, la segunda de a bordo, contenta por haberse embarcado en este transatlántico y, nosotros, agradecidos por poder contar con su mirada. Comenzó una mañana llena de emociones: la primera, difícil de concretar, podríamos decir que era la gratitud. Gratitud al ver tan feliz a Iñaki Gabilondo, el periodista por antonomasia. Dijo el Padre Fundador que estaba «muy sorprendido de que hayan pasado 40 años» de esta aventura y señaló que la clave, además del rigor periodístico del equipo, ha sido siempre la fe que los oyentes hemos tenido a este programa. Le otorgamos un día la confianza a ‘Hoy por Hoy’ y el resto es historia.
Pasaron por allí: Laura Márquez, con un humor que amenizó de forma muy acertada las pausas cuando el programa hacía un alto para las desconexiones autonómicas; Antón Losada, siempre irónico; Isaías Lafuente, contento por haber contribuido a este aniversario con tantos años de dedicación al programa; Mariola Urrea, que arrancó al público varios aplausos con sus comentarios políticos; Ricardo Gómez, que fue bautizado como nuevo miembro de la generación del 27 (pero de 2027); entre otros.
Quienes también consiguieron un silencio merecido fueron Tanxugueiras, que presentaron dos canciones de su último disco titulado O Cuarto con una enorme sensibilidad. Las artistas gallegas, con su voz y este estilo tan peculiar, nos condujeron a espacios distintos a los del teatro y nos removieron con las sensaciones que sus temas provocan. Desde otro lado —también rompedor— el broche lo puso María Rosa Cobo, la vidente que Javier Calvo y Javier Ambrossi llevaron al primer plano, que leyó las cartas a los cruasanes y al comandante Bretos. El jefe la cortó en el mejor momento, cuando salió una con unos cuernos y ella le espetó: «los que tú pones». Fue el punto climático de la mañana.
Pasaron muchas cosas ayer en el mundo, han pasado otras tantas hoy y, mañana, tres cuartos de lo mismo. La vida continúa, pero sigue habiendo una frase que no cambia: «Lo he oído esta mañana en ‘Hoy por Hoy’». Ayer, 22 de septiembre de 2026, se recordaba el 22 de septiembre de 1986, día en que comenzó una travesía que se ha terminado convirtiendo en el buque insignia de la SER. ¿Qué le espera al programa, qué nos espera a nosotros? Esa es la gracia. Mientras tanto, viva la radio.
Redactor jefe de Andén.