Jéssica Félix estrena la tribuna abierta a nuestros lectores, que colaborarán con la revista en forma de audio y llenarán nuestras páginas de reflexiones interesantes sobre el mundo

Escuche aquí el audio completo:
Eternamente agradecida a mi amigo cuando un día llegó y me dijo: tienes que ver esta serie, es para ti. Y es que hay tres sagas que me hacen rozar el cielo y, quien me conoce, lo sabe. Es una de esas en las que piensas durante el día mientras trabajas y deseas que llegue el fin de semana para verlas. Luego cuando las has visto, ¿qué? Pues decido cuál volver a ver una y otra vez porque, en esos momentos, desaparezco y entro en sus mundos.
Me siento niña viviendo cada escena, cantando cada canción, como una niña feliz, una de esas que corre descalza bajo el sol en un campo de margaritas o que salta los charcos con sus botas de agua en un día lluvioso. Pienso que nunca deberíamos perder esa parte de nosotros esa que nos hace estremecer, sea con lo que sea.
Hoy empezaremos disfrutando Yellowstone (sin spoilers). Aunque Netflix y Amazon Prime Video tienen prácticamente todas las temporadas, Skyshowtime cuenta con la serie completa. La primera temporada se estrenó en 2018 y culminó con su último episodio en diciembre de 2024, aunque mi alabado Taylor Sheridan amplió su historia con otras series hasta este año, por el momento.
Ha sido una magnífica serie, compuesta por 5 temporadas y con Kevin Costner haciendo un precioso papel como protagonista. Te he cogido mucho cariño, John Dutton. Un hombre inteligente, que sabe mantener la compostura allá donde va. Cuando lo conoces de verdad, es imposible no admirarlo. Un hombre que hizo una promesa y la cumplirá por encima de todo.
Hay aquí una historia muy real: en la vida nada es de color de rosa. Te muestra tanto la parte dura del rancho como esos mágicos amaneceres y atardeceres que me enamoraron. Cada precioso caballo y el duro trabajo que hay detrás de cada vaquero. Todo cuidado al detalle para que disfrutes cada instante como si estuvieras ahí.
Al otro lado, tenemos a los indios tan puros y místicos con sus viejas y arraigadas costumbres. Kayce vive una de ellas («la búsqueda de la visión») en la que se queda solo en lo alto de la montaña con el ritual ancestral para aclarar su mente y ver cuál es su verdadero camino. Entre otros muchos, todos místicos y acompañados de magia.
Juntos forman una serie majestuosa. Viví momentos preciosos con ellos ya que cada capítulo te hace evadirte de todo; y es increíble que muchos de esos ranchos existan y se conserven para que frikis como nosotros podamos visitarlos (ahorrando mucho, claro).
Necesitaba esa serie. Era ese momento sin sentido en el cual necesitaba ocupar mi mente con algo guay. Lo disfruté de una manera desproporcionada, pero después siempre me arrepiento porque se ha terminado, es decir, te llega en el momento indicado, te dejas llevar, desconectas y realmente te crees que estás ahí, con ellos. Cuando te aparece, como me ocurrió con Yellowstone, lo percibes a un nivel sensorial muchísimo mayor que si la hubieras visto en un momento porque sí: bueno, esta serie mismo, ¿la vemos?
Cuando Yellowstone término no veía la luz. Y, ahora, ¿qué? Pensaba todo esto, a pesar de que tiene un bonito final, no como otras grandes series que fastidian todo de manera inútil —ya hablaremos de Peaky Blinders—. Aquí te quedas con muy buen sabor de boca, pero sin saber qué hacer con tu vida: solo quieres vivir en Yellowstone.
Y tú, ¿eres indio o vaquero?

Editorial fundada en noviembre de 2024 que publica una revista (tres ediciones al año).