Los tipos duros también leen | «Submundo», de Don DeLillo

Lee el adelanto completo de la entrada que se publica mañana en el blog de nuestro columnista

Hablar sobre las mentiras de un gran imperio, o de una civilización que ha aprendido a explicarse mediante relatos de grandeza, no solo requiere valentía, también una inteligencia organizativa considerable. Podemos hacerlo de manera sistemática y entonces aparece la novela histórica, con sus fechas, sus personajes, sus acontecimientos y ese afán por ordenar el pasado; sin embargo, hay más opciones en el menú. Se puede optar por pintar a retazos, recoger escenas de la vida cotidiana, pequeñas conversaciones, objetos, miedos, miserias, rutinas, y salpicarlas con elementos de esa historia épica que llamamos proceso civilizatorio. No me parece una mala opción, porque toda cultura, observada de cerca, tiene algo de cuadro deforme: una mezcla de grandeza y podredumbre, de belleza y violencia, de esplendor y basura.

Hablar sobre las mentiras de un gran imperio, o de una civilización que ha aprendido a explicarse mediante relatos de grandeza, no solo requiere valentía, también una inteligencia organizativa considerable

Tenemos testimonios de muchas de ellas, en forma de literatura, documentos, restos materiales o manifestaciones artísticas que después interpretan los académicos, pero a mí siempre me ha interesado otra cosa, algo quizá más vulgar y, por eso mismo, más humano: saber qué pensaba un ciudadano romano cuando iba a comprar pescado y descubría que la inflación se había comido los precios, qué decía en su casa sobre los gobernantes, qué temía, qué deseaba, qué entendía de ese imperio del que formaba parte sin saber que un día sería estudiado en los libros. La historia, cuando entra en la literatura, puede ser precisamente eso: un cúmulo más o menos ordenado de vidas, objetos, residuos, contradicciones y pequeñas épicas personales que terminan construyendo ese espacio desmesurado, contradictorio y casi siempre imperfecto al que llamamos civilización.

[Léela completa mañana: aquí].

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio