Lee el adelanto completo de la entrada que se publica mañana en el blog de nuestro columnista
De vez en cuando me gusta adentrarme en los superventas. No diría que sea un vicio adquirido ni una necesidad lectora de primer orden; es, más bien, algo bastante más sencillo: la voluntad de estar al día, de quitarle algo de densidad a las lecturas que suelo frecuentar y de ofrecer también a los lectores de este blog algunos libros que, sin pedir demasiadas explicaciones, puedan hacerles pasar un rato agradable. La verdad es que me ha costado decidirme. Me echaba hacia atrás el volumen, esas muchas páginas que, antes incluso de abrir el libro, ya parecen imponer una especie de compromiso lector; y eso me ha llevado a preguntarme por qué no me acobardan otros libros todavía más voluminosos, más complejos y mucho más densos —Los Sorias, el Quijote, La broma infinita—, libros que exigen atención, resistencia, paciencia e incluso una cierta forma de obediencia intelectual.
Los bestsellers ofrecen otro tipo de disfrute, más inmediato, más industrial si se quiere, menos exigente en apariencia, pero no por ello inútil
Ahí estaría, quizá, la reflexión de la entrada de hoy: la literatura no me cansa; la complejidad narrativa y sintáctica, lejos de expulsarme, me propone un reto, una forma de conversación con la inteligencia del texto, con aquello que no se entrega del todo, con la suposición, la demora, la forma, el juego entre quien escribe y quien lee. Sin embargo, también soy capaz de entender que estos libros, los bestsellers, ofrecen otro tipo de disfrute, más inmediato, más industrial si se quiere, menos exigente en apariencia, pero no por ello inútil: una maquinaria narrativa pensada para avanzar, para entretener, para suspender durante unas horas la gravedad del mundo y acompañarnos, por ejemplo, en esos momentos de sol y arena en los que uno no siempre quiere medirse con la literatura, sino dejarse llevar por ella, aunque sea en su versión más funcional, más fabricada, más descaradamente eficaz.
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Primer columnista de Andén. Escritor, crítico literario, profesor de Lengua y Literatura españolas, de Sociología y Ciencias políticas. Enamorado de la lectura.