
Cuando uno llega al andén
01 mar 2026 – 00:00 CET
Una revista que se lanza hoy al mundo, donde las redes funcionan como una trituradora, es una aventura temeraria
Jaume Tortosa, filólogo, escritor, crítico literario, estrena su columna en Andén con un saludo a los lectores y un avance de su primer artículo, que se publicará en el primer número. Será una de nuestras firmas habituales
Cuando a uno le invitan a participar en un proyecto que acaba de nacer, la primera tentación es decir que no. El riesgo impone respeto. Una revista que se lanza hoy al mundo es una aventura tan temeraria como entrar en una jaula llena de felinos inquietos.
La exposición pública ha cambiado. No hace tanto, exponerse significaba enfrentarse al juicio de un tipo concreto de lector. En el peor de los casos, llegaba una carta al director señalando tal o cual desacuerdo. Hoy el escenario es otro. Las redes sociales funcionan como una trituradora: no tienen piedad con el matiz ni con el pensamiento heterodoxo. El alma —si es que alguna vez importó— quedó atrás.
Por eso creo que la pertinencia de un artículo sobre Escuela de mandarines es hoy más actual que nunca. El libro es un grito contra la ortodoxia, contra la uniformidad del pensamiento y contra la asfixiante tiranía de los biempensantes. Una obra extraordinaria, hiperbólica y excesiva. En definitiva, todo lo que incomoda a quien cree que la verdad cabe en un tuit, en un pensamiento vacío o en un eslogan ingenioso generado por una inteligencia artificial.
Al fin y al cabo, hay riesgos que, lejos de ahogarte, te obligan a respirar a pleno pulmón. Y quizá —como escribió Albert Camus— «la verdadera generosidad para con el porvenir consiste en entregarlo todo al presente».
